El Parque Empresarial El Pla se ha desarrollado siguiendo un modelo de infraestructura pensado para maximizar la eficiencia operativa de las empresas que lo integran. Desde su concepción, el diseño urbano e industrial del parque ha priorizado la fluidez del tráfico, la seguridad y la optimización de movimientos logísticos, factores clave para sectores como la distribución, el transporte o la automoción.
Uno de los elementos más destacados es su trazado de viales amplios, de doble sentido y con rotondas de gran capacidad, que permiten la circulación ágil de vehículos pesados y reducen los tiempos de acceso a las naves y zonas de carga. A ello se suma una extensa red de aparcamientos, tanto para turismos como para vehículos de gran tonelaje, lo que facilita el día a día de trabajadores, transportistas y visitantes.
En materia de suministros, El Pla ha apostado por una infraestructura robusta y preparada para acoger actividades industriales de alta exigencia. La doble red de suministro de agua, el acceso directo a la red de gas natural, y su conexión eléctrica con la subestación de Benicull, capaz de abastecer una elevada demanda energética, garantizan un funcionamiento estable incluso para las compañías con requerimientos intensivos. Todo ello se complementa con una red avanzada de telecomunicaciones, que asegura conectividad de alta velocidad y servicios digitales esenciales para la industria 4.0.
El resultado es un parque empresarial que combina tecnología, diseño urbano eficiente y compromiso con la sostenibilidad, gracias a zonas verdes bien integradas, sistemas de tratamiento terciario y una planificación que prioriza el uso responsable de recursos. El Pla se posiciona así como un entorno moderno, fiable y preparado para acompañar el crecimiento de empresas que miran hacia el futuro con ambición e innovación.







